miércoles, 31 de agosto de 2011

La estrella más bonita del cielo.

Era la chica más bonita que nadie hubiera visto jamás. Era alta, morena y guapa, sobre todo guapa. Y además no era de esas chicas guapas que a su vez son tontas, odiosas y algo insoportables. Ella era todo lo contrario. Le gustaba hacer reír a los demás, le gustaba escuchar y ayudar. Tenía algo de carácter, pero era tolerable. Era capaz de recorrer la ciudad entera con tal de encontrar lo que busca, capaz de sacar la sonrisa más escondida del mundo, capaz de enseñarte pequeñas cosas de la vida, era capaz de todo. 
Le gustaba soñar, imaginar el futuro. 
Siempre seguía hacia delante, era una chica fuerte y valiente. Sabía afrontar cualquier hecho en cualquier momento.
Y a mí me gusta su compañía, su forma de ver la vida, su manera de vivir, sus bromas, sus chistes, su capacidad para hacerte olvidar, sus ganas de hacer feliz a los demás.
Si hay algo que pido, es que no me faltes nunca, porque hay gente que marca un antes y un después en tu vida y tú lo has hecho en la mía. Quiero verte cada día como hasta ahora, y que me dediques esa sonrisa con la que no hacen falta palabras. Me gusta tener a alguien en quien confiar, que me escuche, que me ayude y que me enseñe lo bonito que es vivir. 
Gracias por ser tú la que está a mi lado hoy y gracias por existir.

Te quiere, Marta.

martes, 30 de agosto de 2011

El miedo no es amigo.

De repente, toda nuestra vida se concentra en un solo instante. Y es ahí cuando nos entra el pánico, los nervios, cuando el corazón palpita cada vez más rápido, cuando somos incapaces de enfrentarnos, cuando somos tan cobardes de escondernos, de evitar , de huir, de salir corriendo.
Es curioso, pero el miedo solo se pierde si lo afrontas, si le plantas cara, si le haces frente.