De repente, toda nuestra vida se concentra en un solo instante. Y es ahí cuando nos entra el pánico, los nervios, cuando el corazón palpita cada vez más rápido, cuando somos incapaces de enfrentarnos, cuando somos tan cobardes de escondernos, de evitar , de huir, de salir corriendo.
Es curioso, pero el miedo solo se pierde si lo afrontas, si le plantas cara, si le haces frente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario