No soporto tus cambios de humor, tus hoy te saludo y mañana no me acuerdo de ti. Odio tus ocurrencias y tus gilipolleces, tu forma de ver la vida, la solución que pones a todos tus problemas. Me desesperas cuando pones cara de no haber roto un plato en tu vida, cuando lo único que te importa eres tú, cuando mientes, cuando engañas, cuando intentas quedar bien con todo el mundo.
A veces me gustaría odiarte hasta el punto de no querer verte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario